

A 400 km de Santa Cruz de la Sierra se encuentra ubicado San Antonio de Lomerío, un pueblo reducto de las Misiones Jesuíticas y joya escondida de Chiquitos. Esta quinta sección municipal de la provincia Ñuflo de Chávez, el fin de semana celebró su XV aniversario de creación del municipio, el día de su tradición y la festividad de su catedral.
Para realzar los festejos, el presidente del Comité pro Santa Cruz, Roger Montenegro, acompañado del segundo vicepresidente cívico, Luis Fernando Camacho, visitó esta población indígena originaria de la etnia Monkox Chiquitano.
El líder cívico fue recibido con la amabilidad y carisma que caracteriza a la gente de este municipio. Montenegro destacó la revalorización de los valores culturales de esta etnia, a través del folclore y la música autóctona.
El presidente del Gobierno moral de los cruceños compartió con los originarios sus danzas, comidas y costumbres, durante la verbena realizada en la plaza principal. Asimismo, el Comité hizo posible que el poeta costumbrista ‘Camba Calucha’ brinde un espectáculo para deleite de los lomerianos.
La alcaldesa de San Antonio de Lomerío, Elsa Chubé, agradeció la presencia y apoyo a la cultura oriental del líder cívico, obsequiándole una camisa chiquitana bordada por los originarios.
La tradicional fiesta fue engalanada con una feria productiva que mostró los trabajos de las comunidades de la zona, y la tamborita y la banda dieron el toque musical.
Los juegos populares y las comidas típicas estuvieron a la orden del día, mientras que los cánticos en la lengua originaria besiró maravillaron a los visitantes.